(Entrevista de Piero de Vicari a Sandro Centurión)
1/ Según tu opinión, ¿qué rasgos identifican a la microficción por sobre el resto de los otros géneros literarios?
Buena pregunta para arrancar, la respuesta fácil sería la brevedad, sin embargo, creo que hay algo más importante, se trata de la extrema literariedad. Para que una microficción sea buena, porque estamos hablando de las “buenas microficciones”, las que cuestan escribir, las que escasean, y sobre todo las que se recuerdan, tiene que ser ante todo un texto literario eficiente.
2/ Si tuvieras que realizar una definición personal de la microficción con solo tres palabras, ¿cuáles serían?
Literatura concentrada adictiva.
3/ ¿Cómo es tu proceso creativo? ¿Cómo llega a plasmarse la historia en tu microficción?
Creo que el proceso creativo, al menos en mi caso, es un proceso de aprendizaje. Hay una historia, me encuentro con ella, o ella se encuentra conmigo (no estoy seguro) y entonces empiezo a pensar la mejor manera de escribirla. El resultado de ese aprendizaje, en el que me embarco con entusiasmo, es una microficción a veces, otras una poesía, otras un cuento, o una reflexión. Nunca pienso en escribir una microficción, en todo caso la microficción ocurre como la manera más efectiva que encuentro, en ese momento, de contar esa historia en particular o de decirle algo al mundo.
4/ Tenés en cuenta algún método en especial (selección, temática afín, etc.) al momento de preparar un libro de microficciones?
Creo que esa viene siendo una preocupación recurrente de autores, y sobre todo de editores de libros de microficción desde tiempos inmemoriales. A la complejidad de escribir una microficción se le suma la de construir un libro de microficciones. En mis libros, intento darles algún eje vertebrador a las historias, ya sea por la temática, los personajes o el mensaje que quiero dar, sin embargo, creo que a veces el lector de microficciones sólo quiere encontrarse con una diversidad de historias impredecibles, sin que nada le direccione interpretación alguna.
5/ Contanos sobre tus libros de microficción editados: ¿cumplieron el objetivo trazado al publicarlos? ¿cuál de ellos te dio más satisfacciones (por comentarios de los lectores o crítica)?
Creo que ninguno de mis libros me ha dado la satisfacción de hacerme multimillonario, pero no pierdo las esperanzas. Hablando en serio, mis últimos libros “Yo también maté a un Terminator” editado por Macedonia, y “Julieta tiene un revólver” editado por Maten al mensajero, se han leído bastante, han llegado a las librerías e incluso han tenido muy buena acogida en las aulas de literatura de la escuela secundaria y en los institutos terciarios tanto en mi ciudad como en otras ciudades. Y que hayan hecho ese recorrido me parece por lo menos valioso.
6/ ¿Como ves a la microficción en tu país? Los lectores aumentan o disminuyen?
Mientras la microficción sea impredecible, tendrá la posibilidad de sumar lectores y aportar nuevas voces a la buena literatura. Creo que el impulso inicial de la microficción en la Argentina y en Hispanoamérica, a través de los blogs, se detuvo, o en todo caso se trasladó a otros espacios como la radio, el cine, el teatro y sobre todo la publicación en papel. En Argentina las editoriales independientes tomaron a la microficción como suya e instalaron a la literatura breve en los anaqueles de las librerías. Sin embargo, creo que todavía queda bastante para que el género se consolide.
7/ Si tuvieras que elegir a los cinco microficcionistas que te han enseñado las cualidades más importantes del género y consideras de indispensable lectura, ¿cuáles serían?
Seguramente me quedo corto con una lista de cinco, pero me agrada saber que he leído textos espectaculares de Julio Cortázar, de Marco Denevi, de Luisa Valenzuela, de Orlando Van Bredam y de Raúl Brasca.
8/ ¿Estás trabajando en un futuro libro de microficción? ¿Cuál será su impronta?
Siempre estoy escribiendo, no siempre o no sólo microficción. Algunas cosas circulan por el blog o por el Facebook, otras esperan para ser parte de un libro. Estoy preparando un libro de cuentos para niños, una novela y unas historias de ciencia ficción. Veremos qué de eso sobrevive.
9/ Si tendrías que darle un consejo a un joven escritor que se inicia en este género de la brevedad, ¿cuál sería?
El mejor consejo para un escritor es que escriba, microficción o lo que tenga ganas. Así como se es jugador de futbol porque se juega al futbol, no se puede ser escritor si no se escribe. La etiqueta de escritor es solo una consecuencia del hacer. En ese sentido escribir microficción es siempre desafiante y motivadora.
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