La frase "lo bueno, si breve, mejor" es tan remanida en el ámbito de las literaturas breves, que ya no sirve. Sin embargo, me parece que puede aportar todavía una pista para ayudar a los que se inician como hacedores de microrrelatos, microficciones y otras yerbas. Sólo "lo bueno" si es breve es mejor. Si algo es literariamente "malo" la brevedad no lo salva, (es probable que sólo lo haga más tolerable para el lector paciente). Los microrrelatos nacieron dentro de la excepcionalidad y la contranorma de la narrativa extensa, de la prosa del detalle. Los "cuentos breves y extraordinarios" compilados por Borges y Bioy Casares recuperan acaso el atributo de la excepcionalidad como característica principal del texto literario breve. Ahora bien, cuando hay tantos microrrelatos dando vueltas por los mundillos literarios esa excepcionalidad se pierde, o al menos puede llevar a confundir (y ahuyentar) al lector desprevenido entre tanta brevedad de dudoso...
Escribe Sandro Ce