Con esto del encierro por la pandemia debes estar escribiendo un montón, con tanto tiempo libre, me dicen. Y la verdad es que no es así. Por lo menos, no en mi caso y creo que lo mismo le debe pasar a mucha otra gente que escribe. Al parecer, hay gente que piensa que la tarea del escritor está ligada irremediablemente a la disponibilidad del tiempo libre, de una especie de espacio ocioso en el que nada más se puede hacer que dar riendas al encuentro íntimo con todas las musas de las creación. Y no es así, porque en primer término el encierro no quiere decir disponibilidad de tiempo libre, sobre todo para quienes trabajamos en educación. Y segundo, porque la escritura, entendida como una actividad creativa no suele ocurrir en los momentos ociosos. Para el hombre o la mujer adulta, los momentos de ocio suelen ser aprovechados para actividades mucho más urgentes, como dormir, comer un asado, ver una buena película, conversar con la familia, andar en bici, y una gama de etcéteras. La ...
Escribe Sandro Ce