(Reseña publicada en el suplemento "Cronopio" del diario La mañana, Formosa, Argentina)
“Cuando un día que usted sabe que es miércoles comienza como si fuese domingo, algo anda muy mal en alguna parte”. Así comienza el capítulo uno de la novela de Wyndham publicada por primera vez en 1951. La obra de ciencia ficción, que fue llevada al cine y la televisión en numerosas ocasiones, cuenta la historia de William Masen, un sobreviviente del apocalipsis producto de un fenómeno celeste que deja ciegos a una gran parte de la población mundial.
El protagonista despierta en un hospital, con los ojos vendados y sólo; pronto, descubre que el mundo que conocía ha cambiado por completo y para siempre.
“Pero esta mañana todo era distinto. Tan misteriosamente distinto que llegaba a ser perturbador. No se oía el rechinar de las ruedas, ni el frenar de los ómnibus, ni el ruido de ningún otro vehículo. Ni frenos, ni bocinas, ni siquiera el golpear de los cascos de los ocasionales. Ni, como debía ocurrir a aquella hora, el armónico taconear de la gente en camino hacia sus empleos”.
Por si fuera poco, afuera en el mundo exterior, una amenaza producto de un experimento genético pondrá un ultimátum a los escasos sobrevivientes que pululan en las ruinas de las ciudades. Los trífidos, plantas que pueden moverse y atacan a las personas.
Un clásico del terror post apocalíptico que fue inspiración para otras obras del género, que retomarían en líneas generales la misma idea.
Lo más interesante de la historia, además de la trama y del manejo del suspenso que hace Wyndham está en el análisis que se plantea de un escenario hipotético para la época de post guerra en la que fue escrita, y que hoy bien puede ser releída desde las problemáticas de las pandemias que azotan al mundo. Wyndham pone la mirada sobre las distintas formas de organización que encuentran las personas ante la ausencia del estado, surgen entonces las formas tribales y las hordas de supervivientes como única manera posible de sobrevivir para el individuo que es abandonado a su suerte, esta misma idea la podemos ver en películas famosas como Mad Max o Waterworld.
Una lectura interesante de la novela pueda interpelar acerca de las condiciones en que nos pensamos ante la incertidumbre de lo impensado, no acerca de cuan preparados estamos como individuos para afrontar una catástrofe, sino cuan preparados estamos como sociedad colectiva, organizada, previsora y solidaria, que, al fin y al cabo, no es otra cosa que pensar y reflexionar acerca de cuan consolidada está nuestra civilización; o bien, qué podríamos hacer para aportar a esa consolidación definitiva, que nos salve a todos y a todas.
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